Qué usar:
El tratamiento de la superficie depende de la aplicación del perno y de los requisitos del cliente. Por lo general, el objetivo principal de los sujetadores es la resistencia a la corrosión, por lo que agregar recubrimientos galvanizados mediante tratamiento electrolítico es una solución común. En este paso, el perno se sumergirá en un líquido que contiene zinc y luego se electrificará para formar una capa de zinc sobre el perno. Sin embargo, el tratamiento electrolítico aumenta el riesgo de fragilización por hidrógeno. Otra opción es la lámina de zinc, que puede proporcionar pernos con mayor resistencia a la corrosión pero también a un precio más alto.
Si no se considera la resistencia a la corrosión:
Por ejemplo, en aplicaciones donde el motor es interno o está frecuentemente expuesto al aceite, el uso de fosfatos es una opción más rentable. Después del tratamiento de la superficie, los pernos estándar normalmente pueden entrar en la etapa de embalaje. Sin embargo, los diseños más avanzados pueden requerir algún ensamblaje adicional, como soportes. Otros pernos también requerirán algún tipo de parche, como parches de bloqueo o parches líquidos. El parche de bloqueo es una capa gruesa de nailon que se agrega a la rosca para mejorar el agarre del perno, mientras que el parche líquido ayuda a aumentar el par de torsión de la rosca.
Complete estos pasos:
Posteriormente, el cerrojo se completó con éxito. Ahora sólo quedan algunas medidas de control de calidad para garantizar la uniformidad y consistencia de los pernos antes de que puedan ser empaquetados y enviados.






